Con una hermosa Plaza Mayor
Colmenar de Oreja es un municipio situado al sureste de la Comunidad de Madrid, a unos 40 kilómetros de la capital. Su Plaza Mayor, aunque a la sombra de la inigualable Plaza Mayor de Chichón, es una de las más interesantes de la región madrileña. Pero Colmenar de Oreja no es solo su Plaza Mayor. Tiene otros lugares que no hay que pasar por alto.
El origen de Colmenar de Oreja parece ser que se remonta a la época romana, aunque el municipio adquirió una mayor importancia durante la Edad Media. A lo largo de los siglos, la localidad estuvo vinculada a diferentes acontecimientos históricos. La época más oscura de su historia la vivió tras el paso de las tropas napoleónicas, a comienzos del siglo XIX, por la comarca.
El lugar más destacado del municipio es, sin duda alguna, la Plaza Mayor, un amplio espacio porticado construido en buena parte durante los siglos XVIII y XIX. La plaza constituye el principal punto de encuentro de la localidad y está rodeada de edificios en los que destaca la arquitectura popular tradicional. Cerca de ella, sobresaliendo sobre los tejados de las construcciones que circundan la plaza, se encuentra la iglesia de Santa María la Mayor. Se trata de un imponente templo cuya construcción comenzó en el siglo XIII y que presenta diferentes estilos arquitectónicos debido a las sucesivas ampliaciones y reformas.
El Puente de Zacatín es otro de los elementos arquitectónicos más singulares de Colmenar de Oreja. Se encuentra bajo la Plaza Mayor y fue construido para salvar el desnivel del terreno, permitiendo el paso entre diferentes zonas del municipio. En uno de sus extremos se puede disfrutar de unos agradables jardines en tono a unos antiguos lavaderos.
Colmenar de Oreja también ha sido conocido por ser el origen de las características piedras blancas que sirvieron para la construcción de numerosos edificios de la región. Durante siglos, la extracción y el trabajo de la piedra caliza de Colmenar tuvo una gran importancia económica. Esta piedra se utilizó en numerosas construcciones y monumentos de la Comunidad de Madrid. Una propuesta para conocer más detalles sobre esta industria es visitar el Museo de la Piedra, ubicado muy cerca de la Plaza Mayor.
En el terreno gastronómico en Colmenar de Oreja destacan el vino de la Denominación de Origen Vinos de Madrid. Los visitantes pueden descubrir estos caldos en alguna de las bodegas asentadas dentro del casco urbano acogidas a esa denominación de origen.
Además, Colmenar de Oreja conserva una importante tradición cultural relacionada con las fiestas populares. Su Plaza Mayor se convierte durante las fiestas, del mismo modo que ocurre con su vecina Chinchón, en un curioso coso taurino. Los balcones se conviertan durante esas ocasiones en excelentes palcos desde los que disfrutar de los espectáculos que allí se programan.
No se puede terminar un artículo sobre Colmenar de Oreja sin mencionar el Museo Ulpiano Checa. Este moderno espacio, dedicado al pintor y escultor Ulpiano Checa, nacido en esta localidad en 1860, reúne una importante colección de sus obras, caracterizadas por su interés por la historia, especialmente por las escenas de la Antigüedad y las representaciones de batallas, caballos y paisajes. A través de sus pinturas, esculturas y dibujos, los visitantes pueden conocer la trayectoria artística de uno de los creadores más destacados de Colmenar de Oreja. El museo también permite descubrir la influencia que tuvieron sus viajes y su formación artística en su estilo. Muy cerca del este museo se localiza el Convento de la Encarnación.
Localiza el destino en el mapa:



