Viajes desaconsejables.

Por las ciénagas del planeta.

Alfredo Semprúm (*)
Viajar descubriendo la belleza que, bien gracias a la naturaleza, bien debido a la mano del hombre, hay distribuida por casi todos los lugares del mundo, o conociendo y charlando con las buenas gentes que por doquier se encuentran, es un gran placer. En eso estaremos de acuerdo todos aquellos a los que nos gusta viajar, y lo hacemos siempre que podemos. Ahora bien, en algunos rincones del mundo, por alguna circunstancia, la belleza de los lugares o la bondad de las gentes de bien han quedado enmascaradas por la avaricia y la maldad de otras gentes que, por desgracia, también las encontraréis por todo el mundo. Donde esto último ha ocurrido, esas malas gentes han convertido esas tierras en poco aptas para que el viajar se convierta en un placer. Un recorrido por esos lugares es lo que nos propone Alfredo Semprún el el libro "Viajes desaconsejables".

Parque Nacional de Garajonay.

Un bosque encantado en el corazón de La Gomera.

Detalle del bosque de laurisilva.
El calificativo de afortunadas le encaja a las Islas Canarias como anillo al dedo por muchas razones. Una de ellas, no sé si la más importante o no, pero sí lo suficientemente relevante como para tenerla en consideración, es por la extraordinaria belleza y singularidad de sus paisajes. Un buen ejemplo de lo que acabo de decir lo tenemos en el magnífico tesoro natural que la isla de La Gomera alberga en su interior: el Parque Nacional de Garajonay. Todo un bosque que perfectamente podría convertirse en el escenario perfecto para que él se desarrollen las escenas más extraordinarias de la literatura fantástica. Es el bosque de laurisilva que mantiene durante todo el año su verdor y frondosidad debido a la humedad que se concentra en los valles.

Entrevista a Mª Antonia Aunión

Directora General de Turismo de Extremadura.

Mª Antonia Aunión. Directora
General de Turismo de Extremadura (*)
La comunidad de Extremadura ha planteado un ambicioso programa para dar a conocer su región más allá de sus fronteras autonómicas. Se trata de una región, a veces olvidada en el mundo del turismo, pero con un potencial muy amplio y que está muy bien representada, y a muy alto nivel, por múltiples facetas: naturaleza, arte, cultura, gastronomía... La máxima responsable para dar a conocer todos estos valores es Mª Antonia Aunión, Directora General de Turismo. Con ella hemos mantenido una entrevista en la cual nos ofrece algunas pistas sobre los atractivos de la región. Le cuesta trabajo ser concreta, pues Extremadura no destaca por una sola ciudad, o un único pueblo, o una espacio natural excepcional, sino que son muchos, y muy variados los reclamos que ofrece esta tierra. Sin duda, se trata de un destino de muchos contrastes, con diversidad de productos gastronómicos con los que poder disfrutar de un viaje a esta tierra en cualquier época del año.

Por tierras de Villalpando.

Buen queso, iglesias, y mucho más.

Puerta de Santiago de Villalpando.
Al noroeste de la provincia de Zamora, envuelta por las llanuras suavemente onduladas de la vieja Castilla, nos encontramos con la población de Villalpando. La fama de esta población transcendió al universo literario a través del cancionero popular. Tal es así, que nos resulta difícil escribir de este lugar sin hacer referencia a las famosas coplillas que ensalzaban los atributos sexuales de algún párroco anónimo que anduvo por estos lares -"Los cojones del cura de Villalpando, los llevan cuatro bueyes y van sudando"-. Tópicos aparte, esta población bien merece un alto en el camino, pues son varios los atractivos turísticos que aquí encontrará el viajero que anhele conocer España a fondo. Edificios monumentales, arquitectura popular, paisajes naturales y, como no, buena gastronomía. En pequeñas dosis, de todo lo citado anteriormente encontraréis por estas tierras de castellanas.