Villa de Avilés, Asturias.

Un casco histórico que te sorprenderá.

Ayuntamiento de Avilés, Asturias.
Si eres una de esas personas que no has tenido la oportunidad de visitar durante estos últimos años la ciudad asturiana de Avilés, a buen seguro que tienes la cabeza llena de prejuicios negativos hacia ella. Tal vez te la imaginas como una ciudad altamente industrializada en la que las chimeneas humeantes son su principal seña de identidad. Pues bien, te mentiría si aquí dijera que no es una ciudad industrial, o que las altas chimeneas no forman parte de su  horizonte. Pero también estarás muy equivocado si consideras que esa es la estampa más característica de la ciudad. Un simple paseo por su casco histórico te servirá para cambiar el concepto erróneo que de ella puedas tener.


Típica calle con soportales en Avilés, Asturias.

Si tomamos como punto de partida la Plaza de España, de la que salen seis calles radiales, te resultará sumamente cómodo recorrer las principales arterias que conforman su interesante casco histórico. Sus calles son peatonales y su principal singularidad es -o al menos a mi me lo pareció- que muchas de ellas se encuentran asoportaladas. Tal es así que, si tienes la mala suerte de visitarla en un día de lluvia, te resultará fácil protegerte de la adversidad meteorológica. Las calles de La Ferrería y la Galiana son las que muestran los soportales más vistosos, pero esto los descubrirás a lo largo de todas las calles la parte antigua de la ciudad.

Iglesia de los Padres Franciscanos en Avilés, Asturias.

Durante el recorrido turístico, además de los citados soportales, te encontrarás con diferentes lugares de interés. Algunos son edificios religiosos,como son la iglesia de los Padres Franciscanos o la iglesia vieja del Sabugo. Entre los edificios civiles podemos citar el propio Ayuntamiento, el palacio de Ferrara, o el palacio de Llano Ponte, los tres en la Plaza de España. El palacio de Camposagrado te sorprenderá con una bella fachada barroca. Pero, sobre todo, durante el callejeo te sorprenderán rincones con mucho encanto y no poco romanticismo. Uno de esos rincones es la plazuela en la que se halla la fuente de los Caños de San Franciso, que además te pillará de camino para ir al parque de Ferrara, todo un pulmón verde en el corazón de la localidad.

Centro Cultural Internacinonal de Avilés, obra de Óscar Niemeyer.

Recientemente la ciudad ha visto como el Centro Cultural Internacional de Avilés, obra del arquitecto brasileño Óscar Niemeyer, se ha convertido en uno de sus iconos más reproducidos. La visita a este complejo modernista es imprescindible. Se encuentra junto a la ría, a un paso de la Plaza de España. Por lo tanto no tendrás excusas para no conocerlo y, además, ten por seguro que merece la pena.

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2 comentarios:

Marta Torres dijo...

Estoy de acuerdo contigo turistilla´en que Aviles es un pueblo que todo el mundo cree que esta lleno de chimeneas y no es asi. El centro es muy bonito y esta lleno de soportales que le dan a la ciudad mucho encanto. Yo cuando lo conoci me prometi volver.

Jesús Ángel dijo...

Me alegra que tu visión de la villa asturiana de Avilés coincida con la mía. A buen seguro que mucha gente piensa lo mismo.