Najac, un imprescindible en una ruta de pueblos bonitos por Francia.

En el departamento de Aveyron.

La pequeña localidad de Najac se encuentra al oeste del departamento de Aveyron, en la región francesa de Midi-Pyrénées. Se trata de una pequeña y coqueta población ubicada en un escenario magnífico. Rodeada de frondosos bosques y alzada sobre un meandro del río Aveyron, su pequeño núcleo urbano conserva, como pocos, todo el encanto de una vieja localidad medieval. Pasear por su calle principal es retrotraerse a aquellos lejanos tiempos en los que el señor del castillo ejercía su dominio sobre un amplio territorio.


La estructura urbana de Najac es sencilla como pocas. Una calle une la plaza de Barry, rodeada de bellos soportales y ubicada en un extremo de la población, con el castillo medieval, que se eleva sobre el espolón del meandro. Esa calle está flanqueada por viejas casas, algunas de ellas con aires palaciegos, cuyos negros tejados de pizarra vierten las aguas a dos vertientes.


El Castillo de Najac es la joya de la localidad, por lo que es imprescindible su visita. Construido entre los siglos XII y XIII, ahora es de propiedad privada y en él destaca su Torre del Homenaje, de planta circular. Tras subir los 120 peldaños de su escalera, las vistas que se obtienen desde su terraza son magníficas.


Otras construcciones en las que hay que detenerse son la iglesia de San Juan Evangelista, la Casa del Gobernador o la Fuente de los Cónsules. Pero más allá de este o aquel edificio, en Najac hay que destacar el conjunto, en el que nada parece desentonar, y el entorno sobre el que se eleva.


Ni qué decir tiene que Najac forma parte de la red de Les plus beaux villages de France. Además, junto a Conques y Belcastel, situadas a no demasiada distancia, es uno de los tres pueblos más bonitos de Aveyron. Otro pequeño tesoro que se puede descubrir en este pueblo francés, aunque en este caso sea de tipo gastronómico, es el Fouace, un exquisito bollo de origen medieval.


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1 comentario:

miguel angel muñoz romero dijo...

Parece un lugar de cuento, que bonito. Tengo que probar el Fouace.