Ledesma, una escapada por la provincia de Salamanca.

Historia, arte y gastronomía.

Verraco de Ledesma, Salamanca.
La localidad de Ledesma se sitúa a unos treinta y cinco kilémetros de la ciudad de Salamanca, junto al río Tormes, cuyas aguas bajan en busca de las del río Duero, ya próximo. Se levanta sobre una muela de granito. Esta misma roca es la que se ha utilizado para la construcción de la mayoría de los nobles edificios que conforman el casco urbano. Por ello, el color dominante en la ciudad es el gris. Un gris tallado a golpe de siglos de historia de la que presumen orgullosos los ledesminos. Testigo de este pasado es el río Tormes que es atravesado por varios puentes -uno de ellos con el sugerente nombre de puente Mocho- levantados en diferentes épocas. Alrededor de la población, extensas dehesas configuran un ecosistema óptimo para la cría del ganado bovino.

Parador de Guadalupe, un hotel para desconectar.

Joya extremeña que traspasa fronteras.

Piscina del Parador de Guadalupe.
Los hoteles los podemos clasificar en función de sus características como rurales, urbanos, de naturaleza, de lujo, con encanto.... Pero hay algunos para los que necesitaríamos una nueva palabra con la que definirlos. Eso es lo que nos ocurre con el parador de Guadalupe, que es un poco rural por aquello de estar enclavado en un pequeño pueblo; también es un poco urbano por tener de vecino un edificio tan universal como es el Monasterio de Guadalupe; y es un poco de naturaleza por estar rodeado por las crestas apalachenses del Geoparque Vulluercas Ibores Jara; el lujo le viene dado por la marca de Paradores; y sus rincones rezuman romanticismo y encanto a raudales. Por todo ello, le tenemos un cariño especial a este hotel que bien puede ser considerado como uno de los más emblemáticos de la red de Paradores Nacionales de Turismo.

Navidad, dulce Navidad. Pues claro que sí.

REFLEXIONES DEL KOFY, EL GATO VIAJERO.

Hoy en día queda muy snob decir aquello de "odio la Navidad" y yo, la verdad, no entiendo muy bien por qué. De hecho es relativamente fácil encontrar textos denostándola, En cambio, pocos editoriales o artículos de opinión encontraréis en su defensa. Todo esto me parecería correcto si luego el comportamiento del conjunto de la sociedad fuera a la par de estas corrientes de opinión. Pero la realidad, a la vista está, queda muy lejos de practicar lo que predican esos modernos que afirman odiar la Navidad. A mi me gusta, aunque también es cierto que, por momentos, me resulta un poco empalagosa. Por lo tanto, no voy a ir contra la Navidad. Más bien todo lo contrario. Pero sí voy a criticar ciertos actos que adulteran mi Navidad deseada.

El cava de Almendralejo en el mercado más "chic" de Madrid.

Sabores de Extremadura en la capital.

Cava de Almendralejo.
El Mercado de San Miguel, en Madrid, se convierte durante la segunda quincena de diciembre en un espléndido escaparate para poder acercarse al cava extremeño. Para ello no tienes nada más que acercarte al Pinkleton & Wine donde podrás degustar estos sabores de alta calidad. Durante esta quincena el cava de Almendralejo tiene su momento de gloria, como nunca antes lo había logrado, al ofrecerse tanto a los madrileños, como a los numerosos turistas que a diario se dan cita en el remodelado Mercado de San Miguel. Un acontecimiento que adquire mayor relevancia si tenemos en cuenta que durante estas fechas es cuando el vino espumoso alcanza sus mayores cuotas de consumo en toda España.