Cabo de Gata, un reducto de costa virgen en el Mediterráneo.

Paraje natural de especial relevancia.

Las Sirenas en el Cabo de Gata.
Aunque parezca mentira, todavía es posible encontrar algún tramo de costa mediterránea en la que el urbanismo salvaje no lo ha invadido todo. Para comprobarlo, basta con acercarse hasta el Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar. Allí, en esta esquina de la Costa almeriense, la línea de luces que delimitan el litoral, y que a su manera marca el grado de urbanización costera, se interrumpe de tal modo que durante la noche el faro del Cabo de Gata más parece indicar la presencia de una isla que un entrante de la península en el mar como es en realidad. Este hecho me parece motivo suficiente para la declaración de este territorio como Parque Natural. Por cierto, esta es solo una de las múltiples figuras de protección paisajística con la que cuenta. Geoparque, Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), Reserva de la Biosfera o Humedal de Importancia Internacional son otras figuras administrativas con las que ha sido reconocido.

Casa Rural de La Torrecilla del Río

Próxima a la Ciudad de Salamanca.

Caballo en el CTR La Torrecilla.
En el CTR La Torrecilla eso del turismo rural se escribe con mayúsculas. En plena naturaleza, sobre una pequeña loma, los huéspedes de La Torrecilla dominan con la mirada gran parte de la finca en la que se mezclan las típicas dehesas salmantinas con campos de cultivo de cereal y tierras dedicadas a pasto para el ganado. Una combinación que, dependiendo de la época del año en la que vayas, podrás percibir con unas u otras tonalidades. Nosotros hemos estado alojados en ella en verano. Fue gracias a ClubRural, uno de los sitios de referencia para buscar casas rurales, y la experiencia ha sido fantástica y muy recomendable.

Las cinco ciudades de Italia que hay que visitar.

Al menos una vez en la vida.

Torre inclinada de Pisa.
Italia es, junto a Francia y España, uno de los países que alberga un mayor número de ciudades y monumentos Patrimonio de la Humanidad. Por esta razón es complicado destacar cinco ciudades de entre todas las que, por una u otra razón, merece la pena visitar. Aún así, hoy nos mojamos y elegimos cinco de estos lugares de Italia que cualquier viajero que se precia de tal, ha de visitar al menos una vez en la vida. Esas ciudades son: Roma, Florencia, Pisa, Milán y Venecia. Estoy seguro que todos estaréis de acuerdo conmigo en la selección. Si acaso alguno pujaría por incluir alguna más en la lista, pero en ningún caso en restar ninguna de las ya mencionadas.

Tras los pasos de Dulcinea en El Toboso. Toledo.

Con la Iglesia hemos topado.

Esculturas de Don Quijote y Dulcinea.
La Mancha es tierra de múltiples referencias quijotescas. Eso no es discutido por nadie. Aun así, hay lugares en los que estas referencias van mucho más allá de una simple anécdota. Algunos pueblos manchegos encuentran en estas alusiones su principal seña de identidad. Eso es, más o menos, lo que ocurre en El Toboso, una pequeña población de la provincia de Toledo cuya fama mundial le viene dada por ser la cuna de la imaginaria Dulcinea. Un motivo más que suficiente para dejarse ver por estos lugares. Si bien es cierto que Dulcinea no existió nada más que en la mente del gran Cervantes, ahora es el nombre con el que se ha bautizado a los más singulares negocios locales. Nosotros estuvimos alojados en una casa rural cuyo nombre, ¿cómo no? también estaba inspirado en dicho personaje: El Huerto de Dulcinea.